José Carrasco Laureano

LA BAZANA
JOSE DE LA PIEDAD LIMA Se han entornaos los postigos del portón de mis recuerdo y por una rendigina se me han escapados estos versos. Soy nacido en Jerez pero Bazanero me siento y Bazanero seré hasta mi último aliento. Y para que sepas paisano los recuerdos que yo guardo, te digo con versos pardo como el color de la tierra, las plazas y calles que a mi infancia me recuerda. Plaza de Méjico la primera, la de Perú la segunda esta, dé la Florida es la tercera en medio de Paseo Central, la del Pacifico es la cuarta y la de la Conquista la quinta esta. Vista hermosa a la vuelta al final del Paseo Central, Ampliación y los Colegios, la Iglesia, y soportal y de mi querida calle La plata nunca me podré olvidar. La Bazana ha crecido como cualquier otro lugar y otras calles han nacido que no quisiera olvidar. Plaza España. Ciudad de Granada. Santiago Hernández. Manuel Calzado. Y San Isidro Labrador patrón de este lugar. Y no pienses que te he olvidado vieja calle de Panamá Fui pregonero en tus fiestas de San Isidro Labrador con un pregón sencillo pero escrito desde el corazón. Que orgulloso estoy de haberte podido pregonar el quince de mayo de mil novecientos noventa y nueve nunca lo podré olvidar Treinta y nueve años llevo lejos de ti, pero cada año te veo no podría pasar sin verte tesoro de mi museo. La misma edad tenemos tu eres joven y yo voy para viejo. Pero no dejare de quererte aunque yo este muy lejos. Disfruto con su gente con sus fiestas y su salero, que grande eres La Bazana le grito al mundo entero. San Isidro es su gran fiesta, y entre otras su portal que bien representáis amigos lo que es la navidad. La fiesta de las chuletas la del emigrante y algunas mas. Grandes amigos se han ido que nunca podremos olvidar, como Esperanza Minero y el señor Andrés el cascal. Mi amiga Carmen la mangui, Beni y mis padres tampoco están. Antonio Núñez, Caldereta, y Filomeno el del bar, y muchas mas gente que nunca podremos olvidar. Para todos mis amigos y conocidos, a todos por igual os dedica estos humildes y sencillos versos, José de la piedad Lima